martes, 16 de septiembre de 2008

Convivencia

En unos días vienes a vivir conmigo. Un año sin vernos, compañera, y parece que no ha pasado el tiempo.

Tendremos que atarnos del tobillo a un árbol o llenarnos los bolsillos de arena porque, cuando estamos juntas, perdemos de vista el suelo.

2 comentarios:

silvi dijo...

Mis niñas!!! Trankis no os harán falta anclajes al suelo... me tendreis para traeros al mundo terrenal!!jajaja!

Vale!acepto que últimamente no soy la pragmática e hiperracional de siempre, pero sólo con algunas cosas, para el resto sigo igual de fría... y esto, bueno es consecuencia de que alguien te descubra el corazón...sólo hay que aprender a vivir con él!!jajaja!!

Bueno, el año se presenta cuanto menos divertido!! Será un final apoteosico!!

Un besazo nenas!!

Irene dijo...

Algo de arena en los bolsillos puede que te lleve pero sólo como un souvenir, made in Praia Samil (Vigo). Porque si nos da alguna “arroutada” libertaria bienvenida sea. Y además, durmiendo en una habitación morada y comiendo en otra azul, tu te piensas que me voy a quedar en blanco! “Vaiche boa Vilaboa”. El periodista puede empezar a ser resistente en la redacción de la noticia: escribiendo bien. Luego, otro gallo cantará. Por lo menos, habrá que darle un poco de color a esa “calle de los hombres grises”.

Silviña me alegro de que anuncies un final apoteósico. Por cierto, no me trago que seas tan terrenal. Pero bueno, es bueno que alguien te de una ostia (de las buenas) de cuando en vez. Yo también sé darlas, por si la necesitas algún día, jejeje.