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lunes, 10 de noviembre de 2008

Punto muerto

Cruzan el Estrecho en 15 minutos. Cada mañana, los chavales de la Cañada Real Galiana, sector Valdemingómez, salen de su pequeño Marruecos para coger el autobús que les lleva al colegio en Santa Eugenia, Rivas Vaciamadrid o Vallecas. Al llegar la tarde, el mismo transporte les dejará frente a la calle donde se asientan sus casas. Un poco más allá, está el pequeño oasis donde van a hacer sus deberes y a juntarse con sus vecinos. Es El Fanal, la antigua granja reconvertida en Centro Social.

A ambos lados de los escasos metros de calle segura, termina Marruecos y comienza la zona comercial donde los yonkis son esclavos de los mercaderes que proporcionan drogas a todos los estratos de la sociedad. No se mezclan con los vecinos, pero sus residuos pueden tropezarse con algún zapato. La pequeña Houda tuvo suerte “Todavía tenía el líquido naranja, no estaba infectada”. Quizás la experiencia le quitó el miedo para enfrentarse a los zombies. Cuando se acercan al Fanal la niña les amenaza con llamar a la policía.

El Fanal, 500 metros de calle, sus casas. Su universo, su celda.

Cada viernes, un grupo de gente nos acercamos a ese pequeño Marruecos de medio kilómetro cuadrado con la intención de sacar adelante el proyecto Bordergames. Y a medida que pasan las semanas, nuestro ánimo se va acercando al estado en el que se encuentra el trabajo. Punto muerto.

Nos enfrentamos a varias situaciones que, en su conjunto, nos deben decir algo.


Incoherencia
Educadoras sin formación a cargo de un grupo de chavales que viven en Marruecos y viajan diariamente a otro continente. Encerrados en un agujero olvidado por el sistema y enterrado por la basura de la ciudad. Ellas les ayudan con sus deberes, les dan cariño y les proporcionan juegos para divertirse y desconectar. Pero no les muestran lo que es la realidad fuera de allí. Consienten las rencillas mafiosas que se crean entre los líderes del grupo. Y participan: convencer al líder para que le siga el resto.

Desmovilización.
El espacio es pequeño, son pocos. Los adultos están organizados por clanes familiares sin base. No existe un movimiento común para luchar por sus derechos. Reina la desconfianza hacia el exterior.

¿Sentarse frente al ordenador o echar un partido de fútbol?
Frente a la cámara, los chicos hablan de los problemas de la Cañada sin tapujos. Reivindican sus casas, sus espacios, sus derechos. Pero siempre queda la duda de si son ellos mismos o están representando un papel para nosotros. Les gustan las fotos, los vídeos, contarnos historias. Pero no tienen ningún interés en reflejarse a través de un videojuego. ¿Pereza por el esfuerzo que conlleva o no quieren verse desde fuera?

D: “Joder chicos, para vosotros todo es una mierda. Las fotos son una mierda, el videojuego es una mierda…”
M: “Es que vivir en La Cañada es una mierda”.

martes, 14 de octubre de 2008

Sorpresa!

El otro día, revisando las entradas del blog de Bordergames, me di cuenta de que me había saltado una…Entro y ¡sorpresa! Una de las fotos que hice en la Cañada publicada en El País, ni más ni menos…

La foto en El País

La entrada del blog

Qué bueno!

viernes, 10 de octubre de 2008

Arranca Bordergames La Cañada Real

Volvemos a la Cañada dos meses después del último contacto. Vamos en el coche los intrépidos David y Víctor, los periodistas Rafa y Cristóbal, y yo, todos apretujados. Decidimos entrar por el Gallinero para ver cómo están las cosas después de las inundaciones. El paisaje ya lo habéis visto, no hace falta derramarse más. La imagen es la misma. En medio de la carretera hay aparcada una furgoneta con varias personas de trapicheo. Cuando pasamos nos hacen un saludo militar. Definitivamente, el Renault Megane de Víctor es un canteo, es el coche oficial de la secreta. Y lo seguimos comprobando al pasar por la zona de gitanos y zombies donde todo el mundo sigue con la mirada nuestro trayecto. Hasta que llegamos al Fanal. Allí nos relajamos.

Según salimos del coche Nordi –rebautizado por Pitt como Ñordi- , Jose y Saba vienen a saludarnos. Todo está igual excepto por algunos pequeños cambios. En la entrada del centro hay un suelo cementado a modo de porche. En el paisaje, hay dos casas derrumbadas y la montaña de basura ha crecido unos metros. Una de las educadoras nos pregunta qué es ese montículo. Lleva sólo dos días en el Fanal y todavía le dura la cara de pasmo. El reencuentro con Patricia y Rocío es fácil. Estas chicas son un cielo. Nos ponen al día de los últimos acontecimientos de la zona. Las dos casas no han caído por efecto de las excavadoras, sino por la lluvia. El Samur Social acogió a las familias pero sólo por cuatro días. Luego, a buscarse la vida. Es el procedimiento habitual.

A los pocos minutos de nuestra llegada comienza la marea de niños en dirección al Fanal. Acaban de salir del colegio. Nuestra presencia les divierte. En concreto la de Rafa, les encanta ver a un señor con tan poco pelo y tan largo. Comienza el juego. Son muchos niños divididos en dos grupos: pequeños y mayores. Con éste último es con el que vamos a empezar a trabajar. Diecisiete chiquillos con edades que van de los 9 a los 15 años. Complicado. Antes de salir sabíamos que no había luz y que se nos había fastidiado el plan de hoy. David quería enseñarles el trabajo del taller de Sao Paulo. Toca improvisación, primo. Guau Guau!

Después de la charla presentación y de acordar por consenso el día de trabajo, pasamos el portátil por grupos para que vayan jugando al videojuego, familiarizándose, mientras les vamos contando sus posibilidades. Intentamos que les llegue el mensaje, que se enganchen, pero es muy difícil. Mucho niño, y a falta de un centro de atención están desmadrados. Nuestros pequeños aliados, los chicos que conocimos antes del verano y que esperaban con ganas nuestra llegada, hoy están de malas y pasan de nosotros. Otros comienzan a pegarse en el aula, uno sale llorando. El grupo de niñas no contesta a nuestras preguntas y están ausentes escuchando Reggeaton por el MP3. Sin embargo, dentro del caos, hay niños que no se han despegado de la pantalla y que empiezan a plantear cuestiones muy interesantes. Ñordi, el cabecilla de la mente brillante, nos tiene absolutamente entregados. Ha conseguido en pocos minutos que el que hace las preguntas, Cristóbal el periodista, le termine contando su vida. “¿Tienes a la novia en EEUU? ¡Qué putada tío!” “Yo también quiero ser periodista pero hay que irse de España. Este país está fatal.”

Terminamos la sesión de hoy con un último ejercicio que consiste en decir nuestros nombres y nuestro barrio. Al finalizar Ñordi, una vez más, nos pone firmes: “¿Por qué nos preguntas de dónde venimos? Si no viviéramos en la Cañada, ¿qué narices haríamos aquí?”

jueves, 2 de octubre de 2008

Gallardón y Aguirre se ponen cañeros

“Tú el Pronto, y yo el Fairy”, a Esperanza Aguirre y a Gallardón les une el amor a la limpieza. Ayer, como una mañana de domingo en casa de un españolito cualquiera, se sacudieron la modorra y comenzaron por lo que siempre da más pereza, el water.

La semana pasada, las informaciones sobre las inundaciones en el Gallinero y las fotografías de niños bañándose en lagunas de mierda ocuparon varias páginas de El Pais y otros diarios. Ayer, el ayuntamiento demolió ocho casas del Sector IV sin orden judicial con la excusa de que no es necesaria para viviendas deshabitadas. Pero las casas sí están ocupadas y, casualmente durante el derribo, sus moradores se encontraban juntos, rezando y celebrando el último día del Ramadán en la Mezquita.

Según El País de hoy, “Los problemas causados por las lluvias hace dos semanas en este poblado, con zonas anegadas por completo, y el peligro de riadas, son las razones que (El Ayuntamiento) esgrime para defender el desalojo del poblado”.

Las imágenes y la descripción sensiblera de la miseria bajo el agua dan motivos al ayuntamiento para entrar a saco con el desinfectante y el estropajo. Pero, señores, hay trampa. La zona de la Cañada que sufrió las inundaciones, que recibió los objetivos de los medios de comunicación, que mostró sus charcos con ratas muertas y sus niños desnuditos jugando en el barro, es el Gallinero. Este sector se encuentra a varios kilómetros del IV que está pegado a Rivas Vaciamadrid, y que es donde se han realizado los últimos desalojos. Podemos jugar a las 25 diferencias pero la clave es una. El sector que interesa derribar es el IV, el que tiene valor urbanístico. El que interesa mostrar es el Gallinero, el que da la excusa.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Cañada inundada


Hoy en El País:

El paisaje después de la tromba de agua no casa demasiado bien con la
imagen cosmopolita y moderna de la capital de España. La Cañada Real, cuyas
casas siguen inmersas en un procedimiento de desalojo desde hace varios meses,
se anegó completamente. Los niños juegan semidesnudos en un fangal verdoso,
entre hierros, madera, basura y piezas de los coches arrasados por la riada
del lunes. Los bomberos estuvieron allí el mismo martes, pero sólo se
ocuparon de los problemas que afectaban a un tramo de la carretera de
Valencia que quedó sumergido. Una vecina de la zona lo resume así: "Nadie se acuerda de nosotros".

Llevo pensando en nuestra vuelta a la Cañada toda la semana, pero no se me ha ocurrido pensar en cómo les había podido afectar el diluvio del lunes...yo tampoco me acuerdo de vosotros.

miércoles, 9 de julio de 2008

Una mañana en la Cañada


Inicio del taller de hoy: los chavales decidiendo el escenario...qué entra y qué se deja fuera...

martes, 20 de mayo de 2008

FIESTA CANCELADA


El ayuntamiento cancela la fiesta del 23 de mayo.
Más info: tinapaterson

lunes, 19 de mayo de 2008

BORDERGAMES CAÑADA REAL

Os dejo el vídeo del, por ahora, último día del taller de videojuegos con los chavales del Sector 5 de la Cañada Real Galiana.



Vídeo: Leti
Vía: Tina Paterson


El desencuentro con los vecinos lo cuenta el amigo Rada en sus Submemorias